Este viernes 6 de noviembre, los trabajadores del Poder Judicial de la Federación (PJF) comenzaron un paro nacional en protesta contra el nuevo sistema de evaluación de desempeño implementado por el Órgano de Administración Judicial (OAJ), argumentando que este podría poner en peligro su estabilidad laboral.
La paralización de labores inició en las primeras horas del día y se extendió por lo menos a 17 estados del país, con manifestaciones y cierre de oficinas en juzgados y tribunales federales.
Las movilizaciones se registraron en entidades como Ciudad de México, Estado de México, Nuevo León, Morelos, Veracruz, Guanajuato, Michoacán, Chiapas, Puebla, Nayarit, San Luis Potosí, Zacatecas, Durango, Guerrero, Hidalgo, Oaxaca y Tamaulipas.
Motivos de la protesta de los empleados
El descontento surgió tras la publicación, el 5 de noviembre en el Diario Oficial de la Federación (DOF), de un acuerdo del OAJ que establece evaluaciones periódicas para el personal de carrera judicial, incluyendo secretarios, actuarios y oficiales judiciales.
Los empleados cuestionan los criterios de evaluación y consideran que ciertos aspectos podrían depender de valoraciones subjetivas por parte de sus superiores y compañeros, lo que podría generar represalias y afectar sus derechos laborales.
Patricia Aguayo, portavoz del movimiento, aclaró que no están en contra de ser evaluados, pero exigen que las pruebas tengan como objetivo mejorar la capacitación profesional y fortalecer el servicio de justicia, y no servir para justificar despidos.







