La contienda hacia el 2027 por la gubernatura de Baja California Sur aún no ha comenzado oficialmente; el partido Morena hará pública la convocatoria y las normas correspondientes el 22 de junio. Sin embargo, ciertos actores políticos ya están empezando a delinear con claridad las estrategias que están utilizando para afianzar su imagen pública.
Entre ellos se encuentra Saúl González Núñez, quien desde su cargo en la Secretaría General de Gobierno ha implementado en los últimos meses un enfoque que se basa en tres pilares: trabajo territorial, establecimiento de paz social y refuerzo de la unidad política.
A diferencia de otras figuras que optan por buscar notoriedad a través de la confrontación o la exposición en medios, la estrategia que ha promovido González se centra en su presencia constante en comunidades, colonias, sectores productivos y foros de diálogo ciudadano. Su actividad pública evidencia una clara apuesta por el territorio como un nexo entre el gobierno y la ciudadanía.
Las publicaciones que ha compartido en redes sociales, junto con su participación en encuentros comunitarios, Consejos de Paz y Justicia Cívica, Jornadas por la Paz y mesas de coordinación institucional, reflejan una línea comunicativa coherente: la seguridad y la gobernabilidad deben construirse desde sus causas, la prevención y la participación de la ciudadanía.
Además, hay un segundo aspecto que ha tomado fuerza en su agenda: la habilidad para entablar diálogos. Como encargado de la política interna en el estado, González ha estado presente de manera continua en espacios donde se reúnen sectores empresariales, organizaciones no gubernamentales, sindicatos, autoridades locales y representantes comunitarios. La capacidad para generar acuerdos se destaca como uno de los rasgos más evidentes de su trabajo público.
El tercer aspecto es la unidad política. En un contexto donde empiezan a aparecer nombres y aspiraciones para los futuros procesos electorales, la comunicación del secretario general ha permanecido alineada con el proyecto político que lidera el gobernador Víctor Castro Cosío y con la coordinación entre los diversos niveles de gobierno. En lugar de una narrativa centrada en lo personal, los mensajes se enfocan en el trabajo institucional y en la colaboración de esfuerzos.
La fusión de estos elementos está comenzando a perfilar un perfil político asociado con la gobernabilidad, la cercanía territorial y la creación de consensos. Aunque aún hay tiempo para las decisiones electorales, la actividad pública realizada en los últimos meses permite vislumbrar la construcción de una narrativa propia, fundamentada en la presencia continua en el territorio, la paz social y la unidad como pilares de gobierno.
En el ámbito político, los procesos de posicionamiento tienden a iniciar mucho antes de los plazos formales. En el caso de Saúl González, parece que la dirección está claramente establecida: territorio, acuerdos y cercanía con la ciudadanía.




