En épocas de calor, el aire acondicionado se transforma en uno de los aparatos que más energía eléctrica consume en los hogares, lo que puede resultar en un aumento significativo en el recibo de luz. Por esta razón, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) sugiere usarlo de manera eficiente para disminuir el consumo eléctrico sin comprometer el confort.

Según las recomendaciones emitidas por la empresa, la temperatura óptima para operar un aire acondicionado se sitúa entre 24 y 26 grados centígrados. Mantener el equipo en este rango favorece un ambiente agradable y, al mismo tiempo, evita que el aparato funcione en exceso, lo que reduce el gasto energético.

Expertos indican que programar temperaturas excesivamente bajas obliga al compresor a trabajar durante más tiempo y con mayor esfuerzo, aumentando así el consumo de energía y, por ende, el costo en el recibo de luz.

Además de ajustar la temperatura de manera adecuada, la CFE aconseja realizar un mantenimiento regular al equipo, limpiar los filtros con frecuencia, mantener las puertas y ventanas cerradas mientras el aire acondicionado está en uso y evitar que la luz solar entre directamente en la habitación, ya que esto alivia la carga del sistema.

Implementar estas recomendaciones no solo contribuye a reducir el consumo eléctrico y ahorrar dinero, sino que también ayuda a extender la vida útil del aire acondicionado y a utilizar la energía de manera más eficiente en el hogar.