La glucosamina, un suplemento frecuentemente utilizado para mitigar dolores en las articulaciones y proteger el cartílago, podría estar vinculada a una aceleración en el deterioro cognitivo de individuos con Alzheimer y otras formas de demencia, de acuerdo con un estudio llevado a cabo por la Universidad de Florida.
Los hallazgos de la investigación, que fueron publicados el 9 de junio en la revista científica Nature Metabolism, han suscitado el interés de la comunidad médica debido al amplio uso de este suplemento entre las personas mayores, especialmente sin la supervisión de un médico.
En el transcurso de la investigación, los expertos examinaron registros médicos anónimos de pacientes atendidos desde 2012 hasta 2024 con el objetivo de detectar posibles conexiones entre el consumo de glucosamina y la progresión de enfermedades neurodegenerativas.
Después de evaluar a miles de individuos con deterioro cognitivo leve y pacientes diagnosticados con demencia, se descubrió que aquellos que consumían este suplemento tenían un 25 por ciento más de posibilidades de desarrollar demencia en comparación con aquellos que no lo utilizaban.
Asimismo, entre los pacientes que ya sufrían de Alzheimer u otras formas de demencia, el uso de glucosamina se relacionó con un aumento del 25 por ciento en el riesgo de mortalidad.
Los investigadores utilizaron herramientas de inteligencia artificial, estudios de imágenes cerebrales y modelos en animales para investigar las posibles causas de esta asociación. Los resultados indican que la glucosamina podría afectar procesos metabólicos e inflamatorios en el cerebro que ya están alterados en personas con enfermedades neurodegenerativas, favoreciendo el progreso del daño cerebral.
La neuropsicóloga Jessica McCarthy comentó que estos descubrimientos refuerzan la idea de que el Alzheimer no se basa únicamente en la acumulación de placas amiloides y proteínas tau, sino también en alteraciones metabólicas e inflamatorias que contribuyen al avance de la enfermedad.
No obstante, los autores del estudio subrayan que se trata de una investigación observacional, por lo que los resultados reflejan una correlación y no necesariamente una relación directa de causa y efecto. Por lo tanto, advierten que son imprescindibles ensayos clínicos controlados para establecer si la glucosamina tiene un papel específico en la progresión del Alzheimer.
Ante estos resultados, los especialistas aconsejan no interrumpir tratamientos o suplementos sin antes consultar a un profesional de la salud. Además, enfatizan que las estrategias con mayor respaldo científico para disminuir el riesgo de deterioro cognitivo continúan siendo mantener una dieta equilibrada, realizar ejercicio de manera regular, dormir lo suficiente, gestionar enfermedades crónicas y mantenerse activo tanto social como intelectualmente.
La glucosamina es un compuesto que se comercializa ampliamente para el tratamiento de dolores articulares, especialmente en personas que padecen osteoartritis o desgaste del cartílago asociado al envejecimiento, por lo que los resultados de esta investigación podrían tener repercusiones significativas para millones de usuarios en todo el planeta.

