El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH) ha reportado que el Volcán de Fuego está experimentando una actividad eruptiva significativa, caracterizada por emisiones continuas de gases, ceniza y lava, además de la ocurrencia de corrientes de densidad piroclástica, uno de los eventos más peligrosos que pueden presentarse durante una erupción volcánica.
Según un boletín especial emitido, la erupción inició el 3 de agosto a las 08:30 horas y alcanzó su mayor intensidad aproximadamente a las 23:00 horas, lo que ha llevado a las autoridades a mantener una vigilancia constante sobre la evolución de este volcán.
Las observaciones hechas a través de cámaras y personal en el terreno han confirmado el descenso de flujos piroclásticos por las barrancas Ceniza y Seca, mientras que la columna eruptiva continúa liberando una gran cantidad de ceniza, que puede elevarse hasta 22 mil 966 pies y dispersarse hasta 120 kilómetros hacia el oeste y noroeste.
El INSIVUMEH alertó que no se puede descartar la posibilidad de nuevos flujos piroclásticos que podrían recorrer entre cinco y siete kilómetros a través de varias barrancas del volcán, lo que constituye una amenaza para las comunidades aledañas, en especial para aquellas situadas en el flanco suroeste.
Asimismo, debido a las lluvias pronosticadas como resultado de una onda del este, hay un riesgo de que se generen lahares —corrientes de lodo y escombros volcánicos— en las barrancas Seca y Ceniza, lo que podría aumentar el riesgo para las poblaciones en la región.
Frente a esta situación, las autoridades han recomendado fortalecer los planes de respuesta en municipios como San Pedro Yepocapa, Escuintla y Alotenango, mantener informadas a las comunidades cercanas al volcán y tomar precauciones extremas en las operaciones aéreas debido a la dispersión de ceniza.
Además, el Parque Nacional Volcán de Acatenango ha comunicado que el acceso a los volcanes Acatenango y de Fuego estará restringido hasta nuevo aviso, como medida de precaución para garantizar la seguridad de turistas y guías locales.
El INSIVUMEH ha señalado que continuará monitoreando la actividad del Volcán de Fuego utilizando sensores sísmicos, cámaras y observaciones en el campo, y emitirá nuevos boletines si las condiciones eruptivas sufren cambios.




