Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México, lideró la inauguración del nuevo Hospital General del IMSS Bienestar en Jiutepec, ubicado en el estado de Morelos. Esta obra, que implicó una inversión de 715 millones de pesos, ofrecerá servicios médicos a más de 200 mil habitantes de la zona.
En el evento inaugural, la presidenta expresó que el acceso a la salud debe ser considerado un derecho, no un privilegio que dependa de la situación económica de cada individuo.
“¿Por qué lo hacemos? Porque concebimos que el acceso a la salud es un derecho. Nosotros creemos que si a alguien no le alcanza para un medicamento, entonces la salud se convierte en un privilegio. El gobierno tiene una obligación y es darle salud a todas y todos los mexicanos, la mejor atención posible”, afirmó.
Este nuevo hospital está equipado con 66 camas, 18 consultorios, tres quirófanos y un quirófano inteligente, lo que lo posiciona como una instalación de mediana complejidad capaz de llevar a cabo procedimientos quirúrgicos especializados. La nueva infraestructura tiene como objetivo mejorar la atención médica pública en la zona conurbada de Cuernavaca, especialmente en Jiutepec, que es uno de los municipios con mayor concentración industrial y población laboral en el estado de Morelos.
Dentro del marco del Plan Nacional de Infraestructura Hospitalaria, Sheinbaum recordó que se han completado 29 hospitales en diversas entidades del país. Además, el programa incluye la construcción de más infraestructura que agregará 9 mil 139 camas al sistema público de salud.
El IMSS Bienestar, que es el organismo encargado de atender a quienes no cuentan con seguridad social, forma parte de la estrategia federal destinada a ampliar la cobertura médica gratuita. En este sentido, el hospital de Jiutepec fortalecerá la red de atención existente en Morelos, donde la demanda de servicios de salud pública se mantiene elevada debido a la densidad poblacional de la región.
La presidenta enfatizó que la construcción de hospitales y el fortalecimiento de la infraestructura sanitaria son responsabilidades del Estado y no concesiones políticas, subrayando que garantizar servicios médicos dignos es una obligación pública esencial.




