Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo enfatizó que el Plan de Crecimiento de Energías Renovables es uno de los proyectos más ambiciosos en la historia del sector energético en México, ya que contempla la adición de 32 mil megawatts (MW) de nueva capacidad de generación eléctrica para el año 2030, de los cuales el 70 por ciento será generado a partir de fuentes limpias y renovables.

En su conferencia matutina, la mandataria destacó que esta iniciativa fortaleciendo la soberanía energética del país, disminuirá la dependencia de combustibles fósiles y ayudará en la lucha contra el cambio climático.

“Es algo histórico. Por primera vez se están desarrollando proyectos que incorporarán 32 mil megawatts en un plazo de seis años y el 70 por ciento de ellos serán renovables. Esto permitirá reducir el uso de gas natural e incrementar la participación de energías limpias en beneficio del pueblo de México y de la soberanía nacional”, afirmó.

El programa prevé una inversión total de 739 mil millones de pesos y tiene como objetivo transformar la matriz energética del país a través de una mayor adopción de tecnologías sustentables. Según la Secretaría de Energía, al finalizar el sexenio, el Estado retendrá el control mayoritario de la generación eléctrica nacional con una participación del 61 por ciento.

Luz Elena González Escobar, titular de Energía, explicó que la meta es que para el 2030, el 38 por ciento de la electricidad en México provenga de fuentes renovables. Para lograrlo, se planea aumentar en un 140 por ciento la generación fotovoltaica, en un 90 por ciento la geotérmica y en un 70 por ciento la eólica, además de potenciar la producción hidroeléctrica a través de trabajos de modernización y mantenimiento.

En la actualidad, hay 50 plantas solares en desarrollo que proporcionarán 7 mil 859 MW y 17 parques eólicos con la capacidad de generar 4 mil 701 MW. Asimismo, se están asignando nuevos proyectos que sumarán otros 2 mil 159 MW. En conjunto, estas acciones permitirán evitar la emisión de cerca de 69 millones de toneladas de dióxido de carbono para el año 2030.

Por otro lado, la directora general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Emilia Esther Calleja Alor, presentó dos proyectos emblemáticos que marcarán la transición energética del país.

El primero es el proyecto Oasis, que se llevará a cabo en el Sistema Eléctrico Mulegé, en Baja California Sur. Esta iniciativa combinará una planta fotovoltaica de 72 MW, almacenamiento mediante baterías con capacidad de 20 MW e hidrógeno verde como fuente complementaria de energía. Este proyecto beneficiará a aproximadamente 40 mil hogares, permitirá la producción de agua para consumo humano y evitará la emisión de más de 94 mil toneladas de dióxido de carbono.

El segundo proyecto es la Central Fotovoltaica Rafael Galván Maldonado, situada en Puerto Peñasco, Sonora. Una vez que se completen sus cuatro etapas de construcción, alcanzará una capacidad de mil MW, convirtiéndose en la planta solar más grande de América. Además, contará con sistemas de almacenamiento mediante baterías con una capacidad de 246 MW y una inversión que supera los mil 400 millones de dólares.

Con este plan, el Gobierno de México busca establecer una transición energética que integre el crecimiento económico, la seguridad energética y la protección ambiental, al mismo tiempo que refuerza la capacidad de generación eléctrica nacional para satisfacer la creciente demanda de los próximos años.