Héctor Javier Montoya Chávez, conocido como “La Rana” y señalado por pertenecer a Los Zetas, implicado en el ataque incendiario al Casino Royale en Monterrey, recuperó su libertad después de cumplir una condena de 15 años por los delitos de delincuencia organizada y secuestro. Este atentado, ocurrido en agosto de 2011, dejó un saldo de 52 personas fallecidas.
Montoya Chávez fue liberado del Centro Federal de Readaptación Social número 14, situado en Gómez Palacio, Durango, tras una orden judicial vinculada a la causa penal 162/2011. Esta resolución también favoreció a José Alberto Loera Rodríguez, alias “El Voltaje”, aunque él continúa en prisión debido a otros procesos penales que enfrenta.
La liberación ha provocado descontento entre los familiares de las víctimas, quienes reprocharon que no se les notificara oportunamente sobre la situación legal de los involucrados y exigieron mayor transparencia a las autoridades.
Samara Pérez Muñiz, madre de una víctima y portavoz del colectivo 52+2, calificó la liberación como una situación lamentable y comentó que las familias afectadas buscan establecer contacto con autoridades federales para comprender el alcance de la decisión judicial y solicitar medidas de protección.
Según los informes, ambos sujetos fueron condenados a 15 años de prisión por delincuencia organizada y secuestro en el expediente mencionado. La orden de liberación solo aplica a esa causa penal, por lo que la situación legal de cada uno depende también de otros procesos judiciales que puedan estar pendientes.
El ataque al Casino Royale que impactó a México
El 25 de agosto de 2011, miembros de Los Zetas provocaron un incendio en el Casino Royale de Monterrey, Nuevo León. Los agresores esparcieron combustible dentro del establecimiento y lo incendiaron, desencadenando una tragedia que terminó con la muerte de 52 personas, incluyendo a dos mujeres embarazadas.
Las investigaciones señalaron que el ataque fue una represalia del grupo criminal debido a que el casino se negó a pagar una extorsión. Este incendio es considerado uno de los actos de violencia más severos contra civiles en Nuevo León durante la lucha contra el crimen organizado.
Tras más de 15 años desde el suceso, la liberación de Montoya Chávez ha reavivado las demandas de justicia por parte de los familiares, quienes exigen transparencia en las decisiones judiciales y garantías para su protección.




