La alerta sanitaria generada por el brote de ciclosporiasis en Estados Unidos ha llevado a examinar diversas verduras de uso común que podrían actuar como una vía de transmisión del parásito Cyclospora cayetanensis, que causa cuadros severos de diarrea acuosa, conocida coloquialmente como “diarrea explosiva”.
Los expertos y las autoridades no descartan la posibilidad de que esta enfermedad se registre también en México, dado el intercambio comercial de productos frescos entre ambas naciones.
Según especialistas en enfermedades infecciosas, los vegetales de hoja verde son los que conllevan el mayor riesgo cuando son regados o lavados con agua contaminada.
Entre los productos que más frecuentemente se han vinculado con brotes de esta infección se encuentran la lechuga, el cilantro, la albahaca y otras verduras que suelen consumirse sin cocinar, por lo que se sugiere lavarlas y desinfectarlas adecuadamente antes de su consumo.
La ciclosporiasis no se propaga de persona a persona. La infección ocurre al ingerir alimentos o agua que estén contaminados con el parásito, cuyos síntomas tienden a manifestarse entre una y dos semanas después de la exposición.
Además de la diarrea severa, quienes la padecen pueden experimentar cólicos abdominales, náuseas, pérdida de apetito, fatiga, fiebre baja y reducción de peso.
Debido al aumento de casos en Estados Unidos, las autoridades mexicanas han emitido recomendaciones para quienes viajen al país del norte, instando a extremar las precauciones de higiene, especialmente al consumir frutas y verduras frescas, así como beber agua potable segura. También sugieren consultar a un médico si se presentan síntomas y evitar la automedicación.
A pesar de que hasta el momento no hay una alerta por transmisión comunitaria en México, los expertos consideran crucial reforzar las medidas preventivas, ya que el comercio de productos agrícolas entre ambos países podría permitir que alimentos contaminados crucen la frontera si no se identifican a tiempo.




