El gobierno municipal de Tlaquepaque, encabezado por Laura Imelda Pérez, aprobó una licitación por 44 millones de pesos para el servicio de alumbrado público en favor de una empresa que había sido sancionada por la Secretaría Anticorrupción, lo que ha generado cuestionamientos sobre el proceso.

La aprobación de este contrato se dio durante la Semana Santa, lo cual abre los cuestionamientos sobre su discrecionalidad.

De acuerdo con información oficial, la empresa beneficiada, Zitum Desarrolladores, se encontraba inhabilitada para celebrar contratos con entidades públicas, por lo que tanto dependencias federales como estatales debían abstenerse de asignarle proyectos o aceptar sus propuestas.

La restricción fue establecida mediante una circular firmada por Fabiola Bello Durán, titular del área de Responsabilidades, en la que se instruía claramente a las autoridades a no contratar con dicha compañía debido a irregularidades detectadas en su operación.

Pese a este antecedente, la administración municipal avaló el contrato para el alumbrado público, lo que ha encendido críticas y abierto el debate sobre la legalidad y transparencia del procedimiento.